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Ya lo decíamos, las alianzas legislativas se pondrán de moda

El presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador ya lo dijo ayer: va haber un intento de acercamiento con sus primos hermanos, los priistas, para conseguir la tan ansiada mayoría calificada, debido a que con los resultados electorales de estos recién concluidos comicios no le alcanza al morenismo para tenerla.

Eso se llama jugar a la “realpolitik”; es decir, adiós a la supremacía y la pureza moral que blandían hasta hace días los heraldos de la Cuarta Transformación, entre otras cosas, porque en esta nueva realidad, el oficialismo no tiene seguros ni los “favores carnales” del Verde Ecologista, ese partido que ha vendido sus “carnes “desde los tiempos del salinismo.

Todo es negociación, sí, señor, como en los buenos tiempos del priismo que en los años 90’s tuvo que abrir la política y los procesos electorales a una sociedad cada vez más politizada que presionaban y exigía elecciones aseadas y mayores espacios donde respirar una oposición a punto de estallar en el país.

Para que vea usted que el jefe del ejecutivo federal no es ningún tonto ni un advenedizo en la política tradicional mexicana, antes de las elecciones intermedias recién concluidas, puso en un predicamento al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas “Alito”, con una denuncia pública en la que le advertían que había unos recursos y unos bienes que tenía en su poder pero que no correspondían a la realidad de sus ingresos devengados.

La demanda ahí quedó en suspenso mientras se realizaban los comicios del domingo pasado, pero ahí está, puede surgir con mayor vehemencia en los próximos días, y si la Fiscalía General de la República dobla al dirigente tricolor, puede que éste se convierta en la llave de acceso a los diputados de su partido recién electos y éstos se conviertan en los nuevos aliados del morenismo en el Congreso de la Unión.

Esto por si acaso los legisladores de Movimiento Ciudadano deciden unirse al bloque opositor con mayor presencia en la próxima Legislatura, o si no le alcanzan los recursos a Mario Delgado, dirigente nacional de Morena, para “convencer” a los astutos “representantes populares“ del Verde Ecologista de México que, ya lo habíamos dicho antes, habían mandado el mensaje de que repensarían la alianza con la Cuarta Transformación en el Congreso Federal, según palabras del senador Manuel Velazco.

Mientras que en Baja California se opta por elegir unipartidistamente por grandes periodos –usted recordará los tiempos priistas y panistas de “carro completo” en el centro neurálgico del poder nacional, allá en la CDMX, la diversidad, el debate, el voto de castigo y la negociación a cualquier costo y sin mediar moral o ética política, es lo de moda y lo más urgente para aquellos que ganando, perdieron el poder de votar a su favor el presupuesto y de reformar la Constitución para vengar viejas afrentas, como las infligidas por el INE o las de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.